“Las declaraciones del Papa Francisco son un llamado a resolver esta crisis” Noam Chomsky en foro sobre el Derecho al Agua

El lingüista norteamericano se refirió al complejo momento que enfrenta la humanidad, en el diálogo sobre el Derecho al Agua que reunió a más de 10 expertos internacionales en materia de cambio climático. El foro tuvo lugar el jueves 17 de septiembre y fue organizado por el IDGCE y la REPAM.

El foro fue el último de seis, en un proceso de diálogo que inició en el mes de junio y que contó con la presencia de expertos de más de 20 países del mundo y que estuvo apoyado por el Papa Francisco. La actividad fue coordinada por el Prof. Luis Liberman, Director el IDGCE; Gabriela Sacco, Directora Ejecutiva del IDGCE y el Card. Claudio Hummes, Presidente de la REPAM y quien también fue Relator General del Sínodo de Obispos para la Amazonía celebrado en el Vaticano en octubre del 2019. 

El pensador estadounidense se refirió a las grandes crisis que atraviesa la humanidad: democrática, económica, climática y ahora sanitaria para hacer un llamado a nuevos líderes y al conjunto de la sociedad: “Necesitamos un esfuerzo comunitario”. Además, afirmó que la coyuntura actual, más que dilemas, presenta un pronóstico poco favorable para el planeta: “Internacionalismo o extinción, eso es lo que enfrentamos. No hay manera de que la humanidad pueda sobrevivir a diez metros más de aumento de los niveles del mar”, advirtió. 

Chomsky se mostró preocupado por la crisis de la democracia, que retroalimenta al resto de las crisis a las que se refiere -sobre todo a la crisis climática- y se lamenta por los liderazgos dañinos a todos los proyectos de salvataje que necesita el medio ambiente; además adjudica el poder de estos líderes al hecho de que “la mayor parte de la población sobrevive de semana en semana, creando un sentimiento de enojo, de desprecio por las instituciones, de aumento de la demagogia”. Además de eso, reconoció que el trabajo del Papa Francisco es “una llamada de atención” para enfrentar esta crisis y agradeció el espacio propiciado por el IDGCE, apoyado por el mismo Francisco para su intervención.

Este espacio de diálogo fue el corolario del trabajo que el IDGCE y la REPAM convocaron en la mitad del presente año, con la participación de expertos de instituciones como el MIT, la Universidad de Oxford, La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), el Panel Internacional de Cambio Climático (IPPC); además de referentes políticos especialistas en agua, saneamiento y líderes en la defensa de los derechos humanos en toda latinoamérica, en especial en la región Amazónica. 

El encuentro se dividió en tres paneles,  el primero estuvo coordinado por la Directora Ejecutiva del IDGCE, Gabriela Sacco. En su bienvenida a los expositores, Sacco agradeció el trabajo en conjunto hecho a lo largo de todos los foros “reflejando un diálogo abierto en busca de soluciones que siempre hemos propuesto”.

El primero en participar de este panel fue el abogado ambientalista Robert Billot, seguido por la activista por los derechos humanos de las poblaciones de la amazonía colombiana, Ximena Lombana. Billot expuso el recorrido de su caso más emblemático, el litigio en contra de la empresa norteamericana de químicos DuPont, por contaminar con sustancias indestructibles las aguas de la ciudad de Parkersburg, en el estado de Virginia occidental. El caso, se ha convertido en uno de los más emblemáticos en materia de litigación ambiental y fue llevado al cine, en la película “Dark Waters” (2019). Billot hace hincapié en que, aunque la historia es fascinante, su trabajo en contra de Dupont supuso un arduo camino, puesto que lo más difícil ha sido lograr que este caso salga a la luz: “El público, el gobierno, los científicos no sabían que estos químicos estaban siendo liberados en nuestro aire, acuíferos, en el agua, lo que significa que ahora tenemos una contaminación masiva por químicos artificiales y que está vinculada a enfermedades humanas, por años hemos tratado de visibilizar esta situación”. 

En la misma línea, Lombana, defensora de los derechos de las poblaciones de la amazonía colombiana y también Abogada en la Vicaría del Sur de la Arquidiócesis de Florencia (Caquetá), presentó los resultados del “Informe de Vulneración de los Derechos Humanos de las comunidades de la Amazonía”, un trabajo conjunto entre el Eje de Derechos Humanos y la Red Eclesial Panamazónica, de la que Lombana hace parte. En los resultado del informe, Lombana denuncia que no se tiene en cuenta a las poblaciones indígenas de la pan-amazonía en las políticas de Estado y que las mismas son víctimas de la colonización de los territorios amazónicos para provecho de capitales privados, “y en colombia también víctimas del conflicto social y armado, mal llamado posconflicto”. En el informe, se recorren en profundidad los detalles del caso contra la empresa petrolera Emerald Energy, a la que el gobierno colombiano le cedió un “bloque petrolero” para usufructo por 30 años, en tierras que pertenecen a las comunidades indígenas. Para la abogada, lo importante debería ser tomar en cuenta “la mirada de cuenca, en las decisiones de planeamiento” e inversión de los Estados sobre las tierras y ríos de la panamazonía. Sin embargo, según su perspectiva “para exigir tenemos que tener conciencia que somos parte del problema”. 

En el segundo panel, tuvo lugar la exposición del Presidente del Consejo Mundial del Agua, Loïc Fauchon. En su espacio, aprovechó para llamar la atención sobre el hecho de que el tema del agua es un tema inexorablemente político. Según el dirigente del organismo internacional “El acceso al agua debe implementarse como un imperativo diario, asegurando el agua de hoy y el agua del mañana”. En su intervención, Fauchon afirmó que la misión del Consejo Mundial del Agua es, “pasar de las soluciones teóricas a las prácticas”, en una búsqueda por asegurarle a las poblaciones más vulnerables el acceso a agua segura y de calidad. 

A Fauchon, le siguió el aporte de Carlos Nobre, investigador y miembro del Panel Internacional para el Cambio Climático (IPCC), quien advirtió que los efectos del cambio climático se verán acentuados de acá a cien años: “estamos viendo lluvias más fuertes y sequías más severas (…) tenemos que prestar atención porque, el cambio climático también hace más fuertes a huracanes y fenómenos como ‘El Niño’”. Según Nobre, es necesario recalcar la importancia de “proteger el equilibrio de los trópicos. Restaurar el equilibrio ecológico en los bosques tropicales es fundamental”. En el recorrido de su presentación, Nobre remarcó que sus afirmaciones están basadas en un largo trabajo de observación e investigación y no en conjeturas. Para el investigador si queremos encontrar soluciones a las problemáticas que surgen del cambio climático “tenemos que escuchar la sabiduría de las comunidades amazónicas, tenemos que aprender de ellos”, también, desde su perspectiva, tenemos el desafío de colaborar para que los bosques puedan recuperar ese equilibrio y se sostengan por sí mismos.

El cierre de este panel estuvo a cargo de Fernando Solanas, embajador de Argentina ante la UNESCO. El cineasta y ex-legislador argentino, enfocó su participación a analizar el contexto actual y sumarse a los llamados de atención sobre las consecuencias políticas del cambio climático: “los países del hemisferio norte en su conjunto emiten más del 80% de los gases del efecto invernadero. Los países del sur, que aportan menos del 15% son las víctimas”, y respecto a estas injusticias se preguntó “¿Cómo es posible que todavía no exista el tribunal  internacional para los delitos de lesa humanidad? Los delitos ambientales cumplen con las dos condiciones: llegan y perjudican a grandes grupos de personas pero solo se pueden hacer con la complicidad y complacencia de los estados. Los delitos ambientales no se verifican en el momento, se verifican con el tiempo. Hay impunidad y complicidad con los intereses económicos”. Para Solanas, “necesitamos [un] cambio cultural para el cambio civilizatorio, para el planeta, y para seguir existiendo”, afirmó.

Miguel Heinz, director de Adveniat, inauguró el tercer panel, agradeciendo a los pueblos latinoamericanos por la colaboración a Alemania en el período de posguerra y resaltó que el resultado de esa ayuda es el compromiso que tiene Adveniat con las comunidades carenciadas a lo largo de toda América Latina, al lado de la REPAM. Según Heinz, esta colaboración “es fundamental [porque] hace que trabajemos juntos diferentes personas en distintos ámbitos. Trabajamos en la misma causa, es la misma Casa Común, sólo tenemos una”. En su disertación, el sacerdote alemán argumentó que es importante no perder de vista el resto de injusticias a las que se enfrentan las poblaciones más vulnerables del continente, porque “no sólo el coronavirus agrava las violaciones de Derechos Humanos, sino que es como una lupa que revela las injusticias estructurales sociales de este mundo. La pandemia debe abrir los ojos a los líderes económicos y sociales pero también, a nosotros mismos porque somos parte”.

En la misma línea, el vicepresidente de la REPAM, Card. Pedro Barreto, recordó la importancia del Sínodo para la Amazonía en el impulso para encontrar soluciones a las crisis ambientales y sociales que azotan a las comunidades más carenciadas del mundo: “la realización del Sínodo nos dio un empuje muy grande para poner en práctica la inculturación de la paz. Creo que el Papa Francisco nos pone a soñar -a soñar juntos-, para cuidar el agua, la riqueza de la naturaleza y la vida (…), creo que nuestro esfuerzo es convencer a la gente, tenemos que buscar juntos un modelo de desarrollo alternativo porque el actual ha fracasado”. 

“No se trata de entender la esperanza como una cuestión ingenua. Es un trabajo que implica discernimiento, diálogo, pensar el futuro y pensarlo desde el presente, no esperarlo”, afirmó el Director del IDGCE, Luis Liberman, en relación al título de las jornadas y como conclusión del ciclo de foros. A sus palabras de cierre, siguieron las palabras del Card. Claudio Hummes, respecto del trabajo que deben continuar todos los expositores de estos foros: “vamos en busca de una sociedad de prójimos donde reconocernos. Es una concepción ontológica de lo humano del hombre y es una condición de la existencia. Simple, es como tender una mano a la espera de la otra mano. Y en el encuentro, reconocimiento de nosotros como prójimos, de los que no tienen, de los vulnerables, de los pueblos originarios, de las mujeres. (…) La esperanza es un trabajo a construir. Una metodología del espíritu que nos marca el tiempo y la posibilidad de hacer una alfarería del futuro”, afirmó. 

La agenda de foros constituye un recorrido desde el Seminario Internacional sobre el Derecho al Agua que organizó el IDGCE  en la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano en febrero 2017 -y que además contó con la presencia del Papa Francisco-, hacia un nuevo seminario que organiza también el Instituto y que se realizará en la Ciudad del Vaticano en febrero de 2021. 

Los videos de cada foro están disponibles en la web: forosdelagua.encuentromundi.org en sus versiones en español e inglés y además son preparatorios para más actividades de transferencia de conocimiento que prepara el Instituto de cara al próximo año.