Ciclo 2016 de Encuentro y Diálogo

Ciclo 2016 de Encuentro y Diálogo

 

JulioJunioMayoAbril

La Cátedra condenó que “el mundo” este “en guerra” y llamó a luchar contra la “fragmentación con dispositivos de paz”

La Cátedra del Diálogo y de la Cultura del Encuentro condenó que “el mundo” esté “en guerra”, como sostuvo recientemente el Sumo Pontífice, lo que el espacio interreligioso atribuyó al “capitalismo salvaje” que genera una “oprobiosa desigualdad” social, a la vez que llamó a aplicar una “corrección” a ese “orden inicuo” mediante “una redistribución más justa de la riqueza”, que permita luchar contra la “fragmentación con dispositivos de la paz”.

Oradores: Cristina Calvo | Enrique Del Percio | Henry Forero Medina

Oradores 28 de julioLa Cátedra efectuó este pronunciamiento en un debate realizado el jueves 28 de julio. El mismo fue moderado por Ana Zagari, directora académica del espacio interreligioso y doctora en Filosofía de la Universidad del Salvador (USAL), además de ex decana de la Facultad de Filosofía y Letras de esa alta casa de estudios.

“El Papa dijo recientemente que el mundo está en guerra y que no es una guerra religiosa, sino que es una guerra que tal vez cada uno pueda ponerle las características que quiera. Yo creo que es una guerra producto de un capitalismo salvaje en el que el ser humano está totalmente supeditado a los vaivenes de los grupos concentrados”, manifestó Zagari.

La profesional se refirió así a las declaraciones del Santo Padre sobre que existe “una tercera guerra mundial a pedazos”, pero no “de religiones” sino “por intereses, por el dinero, por los recursos de la naturaleza y por el dominio de los pueblos”.

A su turno, durante el debate titulado “¿Es posible construir la paz en un mundo convulsionado?“, el director general del espacio interreligioso, el antropólogo Luis Liberman, advirtió que “la paz, como esperanza, es lo que necesitamos para una convivencia”. Y agregó: “Nuestra lucha es contra la fragmentación y, ahí, es donde se instituyen dispositivos de la paz, en términos de esperanza y quizás en términos de convivencia”.

Por su parte, Henry Forero Medina, uno de los oradores invitados al encuentro, oriundo de Colombia y doctorando en Filosofía y en Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), recordó que su país natal atraviesa “un proceso de paz tras un conflicto armado de 50 años”. De inmediato, leyó un tramo de una carta abierta dirigida recientemente al Papa por su compatriota y escritor William Ospina Buitrago. “Es preciso hablar –resaltó en el texto el escritor- al principal victimario, no los guerrilleros, ni los paramilitares, ni los soldados colombianos, todos muchachos víctimas del mismo enemigo: un orden inicuo, de injusticia, de menosprecio, de arrogancia que, aquí, no sólo acaba con las gentes, ha matado los bosques, los ríos, las faunas silvestres, la inocencia y los manantiales”. Y Ospina Buitrago completó: “Más importante y urgente que castigar las atrocidades es corregir las causas, o sea la corrección de este orden inicuo, donde ya se sabe quién nació para ser mendigo y quién nació para ser presidente producto de una oprobiosa desigualdad”.

En la misma línea, la doctora en Economía del Comportamiento y Sociología Económica Cristina Calvo, otra de las disertantes convocadas para el debate, sostuvo que “la racionalidad de las múltiples causas de los conflictos armados es una sola, la de considerar mi cosmovisión como ilimitada: el fundamentalismo económico”. Y añadió: “Ya ni siquiera es el mercado, entendido como intercambio, oferta y demanda, y competencia. Ahora, son las Bolsas las determinantes, directamente les pasamos lo que podía tener de bueno el mercado si no se hubiera absolutizado. Hay que trabajar por la viabilidad social, política y económica”.

La profesional llamó a “fortalecer la democracia tras rediscutir el rol de la economía pública, que pueda ser la propulsora de una redistribución más justa de la riqueza, para propender a la paz social”.

Por último, el abogado y doctor en Filosofía Jurídica Enrique Del Percio, otro de los oradores convocados para el encuentro, exhortó a dejar de “pensar” en que lo “primero es el sujeto” y procurar considerar que lo “primero es la relación”. Y enfatizó: “Hay que salir de esta lógica ‘yo soy la sustancia’ y pasar a la lógica relacional: ‘Yo soy porque soy en relación con los demás’. Y entender que tanto el individuo como la sociedad existen porque somos en relación. Esto tiene que ver mucho con la filosofía andina. Además, según la filosofía cristiana trinitaria, Dios es primero relación y, recién después, aparece la idea de sustancia”.

Del Percio finalizó: “Si pensamos al Estado como relación, lo que ocurre es que, cuando nos juntemos por ejemplo, con Brasil o con Colombia, no estaremos cediendo soberanía sino que estaremos incorporando la soberanía. ¿Cómo vamos a defender mejor el Acuífero Guaraní, posible guerra del futuro, solos o juntos?”

El debate se realizó en la sede porteña de la Fundación Panamericana para el Desarrollo Integral de Altos Estudios –una de las instituciones impulsoras de la Cátedra-, situada en el tercer piso del edificio de la avenida Córdoba 1856, del barrio de Balvanera.

Ciudadanía y Gobierno 

Políticas de estado, representación y discurso. ¿Cómo construir ciudadanía?

Oradores: Pablo Gutiérrez Colantuono | Gustavo Alcaraz Diego Gorgal

La Cátedra del Diálogo y la Cultura del Encuentro exhortó a “construir una ciudadanía” que incluya a  “todos los espacios del pueblo” para tender al “bien común”, que no exceptúe a los individuos vinculados a “las adicciones, la trata de personas y la violencia de género”, entre otras víctimas.

foto-encuentro-junioEl espacio de producción y transferencia de conocimientos lo hizo en el marco de un debate concretado el 8 de junio último, al que asistieron como oradores Pablo Gutiérrez Colantuono, integrante de la Cátedra además de profesor y conferencista de universidades latinoamericanas en Derecho Administrativo, Derecho Constitucional y Derechos Humanos; y el ministro de Ciudadanía de Neuquén, Gustavo Alcaraz. También estuvo como disertante Diego Gorgal, ex secretario de Seguridad porteño y ex ministro de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, además de politólogo egresado de la Universidad Católica Argentina (UCA) y magíster en Políticas Públicas de la Georgetown University, quien también estuvo al frente de la Subsecretaría de Modernización del Estado bonaerense.

Por su parte, el ministro de Ciudadanía de Neuquén destacó que la cartera a su cargo fue creada para “trabajar en dos ejes: promoción y prevención de derechos, y con el rol de articulación con los espacios de la sociedad civil y las políticas de Estado”.

“Entre otras, hay cuestiones que atender vinculadas a las adicciones, la trata de personas y la violencia de género”, manifestó.

El funcionario provincial advirtió que debe haber una nueva resignificación del Estado para poder construir con todos (los pobladores) los espacios de la ciudadanía”.

A su turno, Gorgal dijo que la “construcción de la ciudadanía” está vinculada con “políticas de seguridad”, porque éstas deben ser fruto de la “concordia entre personas que sienten y son parte de algo común”, sobre la base “del empleo, el sistema educativo, la existencia de valores y los bienes públicos compartidos”.

Y subrayó que, “desde la recuperación de la democracia hasta acá, no es casualidad que los dos picos de criminalidad registrados hayan coincidido con las dos crisis socioeconómicas”.

En esa línea, la directora ejecutiva de la Cátedra, Gabriela Sacco, destacó que “hay iniciativas como la del Ministerio de Ciudadanía de Neuquén y otras que vienen del Tercer Sector que parecen querer romper con una dinámica circular que amplía las brechas y diferencias existentes”.

“El sistema educativo actual, que se reproduce y se retroalimenta, tiende naturalmente a enseñar sobre la base de lo que considera que funcionó y que, raramente, busca generar un pensamiento diverso y disruptivo”, alertó.

Por su parte, Gutiérrez Colantuono resaltó la creación del Ministerio de la Ciudadanía en Neuquén, sobre el que dijo que existen “pocas experiencias en el globo”, y destacó que, producto de esa cartera, “las minorías lograron una representatividad en las estructuras de gobierno” de esa provincia.

A su turno, María Inés Narvaja, coordinadora de contenidos de la Cátedra y presidenta de la asociación civil Miserando, recordó que “hay una homilía de 2010 del (por entonces) cardenal (Jorge Mario) Bergoglio efectuada con miras al Bicentenario, en la que dijo que la ciudadanía es una categoría lógica y que, por su etimología, significa convocar al bien común”. “Y agregó en esa ocasión que el desafío, para los próximos años era, según dijo (Bergoglio) en 2010, pasar a una categoría mítica que es la del pueblo, la que va a formar la nación”, rememoró.

Por último, Narvaja se preguntó si “nos animamos a hacer un salto hacia el bien común, en el marco de un país que quiera acoger a todos”.

El debate se realizó en la sede porteña de la Fundación Panamericana para el Desarrollo Integral de Altos Estudios, una de las instituciones impulsoras de la Cátedra.

¿Es posible la justicia social en un contexto de incertidumbre?

Oradores: Martin Gill | Humberto Podetti | Ricardo Gerardi

La Cátedra del Diálogo y de la Cultura del Encuentro, en el marco de su Ciclo 2016 de Encuentro y Diálogo, realizó un debate el 18 de mayo último en el cual los oradores aseguraron que “los pueblos del mundo”, inspirados por el Sumo Pontífice, “están movilizados y pelean por cambiar el sistema global del mercado con una justicia social basada en la solidaridad”, en sintonía con la “crítica radical” del Santo Padre “a la economía capitalista”. 

DSC_0311Los disertantes, además, sostuvieron que “los líderes del sistema que llevó al mundo” a tener a “un 30 por ciento de la humanidad excluido empezaron a orientarse, dirigirse o leer acerca” de Francisco, quien con “ejemplos, no sólo con palabras” promueve “una sociedad nueva” donde no tenga lugar la “cultura de la indiferencia”.

Los expositores, en esa línea, enfatizaron que “hay que trabajar en un cambio de conciencia que genere actitudes de consenso en cuanto a la finalidad de hacer del otro un prójimo al que hay que amar”.

El debate, titulado “¿Es posible la justicia social en un contexto de incertidumbre?”, se desarrolló en la sede porteña de la Fundación Panamericana para el Desarrollo de Altos Estudios –una de las instituciones impulsoras de la cátedra interreligiosa-, situada en el tercer piso del edificio ubicado en la avenida Córdoba 1856, del barrio de Balvanera.

Por su parte, el abogado Humberto Podetti, coordinador del Programa de Reflexión sobre América Latina de la Cátedra Pontificia de la Universidad Católica Argentina, advirtió que “la justicia social es la gran ausente en el mundo” y alertó que, en la materia, “es la peor situación de la historia”.

“La historia conoció  algunos momentos con buena parte de la población esclava, semiesclava, pobre y con indigencia grave, pero nunca conoció que un 30 por ciento que integra la humanidad sea muerto civil, o sea esté excluido de toda la sociedad; es una condición peor a la de esclavo”, enfatizó el también director de la Cátedra Libre de Integración Latinoamericana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

Frente a esto, manifestó, “todos los pueblos del mundo están movilizados practicando el antipopulismo, distinto al populismo de los excluidos del sistema que pelean por entrar en el sistema, porque no pretenden entrar en el sistema, pretenden cambiarlo”.

Podetti amplió que buscan “un nuevo sistema para el mundo, basado en principios distintos, en una concepción de la justicia social que tiene historia en América Latina pero que hoy se globalizó”.

“El Papa, quien tiene una crítica radical a la economía capitalista y al sistema global del mercado y, simultáneamente, una proposición de una nueva sociedad y de un mundo poliédrico, comenzó a liderar a los pueblos, empezó a dialogar con todos los pueblos del mundo y, a partir del temor y la preocupación que eso genera, los líderes del sistema contemporáneo que llevó al mundo a la situación en el que está empezaron a orientarse, dirigirse o leer acerca de él”, aseguró.

Ejemplificó con que, “esta semana, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker; y el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz; en un artículo publicado en diarios” del Viejo Continente “coincidieron: ‘Tuvo que venir un argentino (por el Santo Padre) a decirnos cuál es el camino para recuperar el proceso de unidad, que no era político ni económico sino el de la solidaridad y la paz’”.

A su turno, el abogo Martín Gill, intendente de la ciudad cordobesa de Villa María y ex secretario de Políticas Universitarias de la Nación, resaltó que “las certezas se encuentran en la palabra, en el ejemplo y en el testimonio del papa Francisco”.

El también ex rector de la Universidad Nacional de Villa María, otra de las instituciones promotoras de la Cátedra, recordó que “el papa Pablo VI lo expresaba con claridad: el mundo necesita más testigos que maestros”. 

“Cuando (Francisco) no habla del proceso  migratorio y de refugiados, sino cuando no duda en subir al avión a tres familias de refugiados en Grecia, de origen musulmán, y en cobijarlos, no resuelve el problema pero sacude hasta las entrañas más profundas de los sectores poderosos que permanecen indiferentes”, destacó.

Y completó: “Porque lo que está en el fondo de esto es la cultura de la indiferencia, a la que nos hemos acostumbrados como una realidad habitual, a que no nos duela lo que le ocurre al otro”.

Gill advirtió que “la situación social, lejos de avanzar a un proceso de inclusión, está profundizando las variables de exclusión con una matriz de la droga que, entre la complicidad y la ineficiencia en su abordaje, penetró en lo más profundo. El ‘narcomenudeo’ es un caldo de cultivo frente a la necesidad”.

Contra eso, instó a seguir las variables de Francisco: diálogo, conciliación, cultura del encuentro, testimonio, justicia y la necesidad de buscar coincidencias más allá de los espacios políticos”, ya que, “en un contexto de incertidumbre, el único camino posible es la justicia social”.

En la misma línea, el economista Ricardo Gerardi, profesor de la Universidad de Buenos Aires y secretario de la Comisión de Economías Regionales, Economía Social, Micro, Pequeña y Mediana Empresa del Senado de la Nación, exhortó a “trabajar en un cambio de conciencia que genere actitudes de consenso en cuanto a la finalidad de hacer del otro un prójimo al que hay que amar”.

En ese sentido, instó a “la construcción de concertaciones de intereses, a través del noble ejercicio de la política como enfatizó el papa Francisco, que vayan reorientando los intereses actuales en otros que tengan como finalidad ‘el cuidado de la casa común’”.

“El 12 de agosto de 2015, el secretario general de las Naciones Unidas (Ban Ki-moon) presentó un proyecto de resolución que se denominó ‘Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible’, donde fija lo que podríamos denominar un piso de justicia intergeneracional a través del desarrollo, con 17 objetivos y 169 metas a nivel universal”, recordó Gerardi.

Y puntualizó que, “en el objetivo 17 de la Agenda 2030, Finanzas, punto 17.3, se plantea movilizar recursos financieros adicionales de múltiples fuentes para los países en desarrollo”. 

“Entre los recursos financieros se podría apelar al gravamen a los flujos financieros, también llamada ‘Tasa Tobin’”, expresó y completó: “Diez países de Europa pactaron líneas generales e incluso países como China consideraron implementarla  para reducir la especulación con su moneda”.

El debate estuvo moderado por Ana Zagari, directora académica de la Cátedra, y ofició como presentador del encuentro Darío Maiorana, ex rector de la Universidad Nacional de Rosario, institución que también impulsa el espacio auspiciado por el Sumo Pontífice.

Educación, diálogo e innovación: el desafío de pensar nuevos mundos educativos

Oradores: José Romero | Luis Liberman | Jorge Noro

La Cátedra del Diálogo y de la Cultura del Encuentro dio inicio a un nuevo ciclo de Encuentro y Diálogo, a través de una charla dedicada al debate sobre educación. Presentó un proyecto para que el sistema educativo deje la “obsolescencia” gestada en el siglo XIX, con “escuelas que están hechas para ser jaulas” con docentes y alumnos “aburridos”, y dé un “salto evolutivo” hacia instituciones “abiertas”, que incluyan “la pedagogía del entretenimiento”, entre otras prácticas de formación.

Transcripción del encuentro  Ver videos relacionados

Público-webEl espacio de producción y transferencia de conocimientos expuso la iniciativa en la tarde del 28 de abril último en la sede porteña de la Fundación Panamericana para el Desarrollo de Altos Estudios -una de las instituciones impulsoras de la Cátedra-, situada en el tercer piso del edificio ubicado en la avenida Córdoba 1856, del barrio de Balvanera.

“La educación tiene un problema que es la calidad, que está muy lejos de satisfacernos: todo va en piloto automático. Proponemos un salto evolutivo, un crecimiento hacia un lugar más complejo”, resaltó José Romero, doctor en Ciencia Política y presidente de la Fundación para los Estudios Internacionales (FUNPEI), otra de las entidades promotoras de la Cátedra.

Romero, quien disertó en el marco de un debate titulado “Educación, diálogo e innovación: el desafío de pensar nuevos mundos educativos”, advirtió que “a la escuela la tenemos congelada”.

luis-libermanEn la misma línea otro de los oradores, el antropólogo Luis Liberman, director general de la Cátedra, destacó que el proyecto, denominado Nuevo Mundo Educativo (NME), representa  “un desafío”. “Porque propone romper nuestros significantes, las formas en que entendemos a un sistema escolar que está arraigado profundamente en el Estado, en el siglo XIX, en las sociedades de disciplina y, fundamentalmente, en la demanda necesaria de frustración y fracaso que docentes y alumnos deben compartir para que a nadie se le ocurra cambiar algo llamado mundo”, adujo.

Romero, a su turno, alertó que “la escuela ya no tiene un destinatario, el tradicional ignorante que había que civilizar, sino que ahora tiene dos destinatarios más: los fastidiados, los aburridos; y los inútiles, las personas que son estigmatizadas como que no sirven para nada”.

Durante el encuentro, fue proyectado el cortometraje “Arriba Juan”, protagonizado en clave de humor por el actor Hugo Arana, quien representa a un educador que se niega a ir a dictar clases ante el hastío que la significa la rutina escolar.

El presidente de FUNPEI, después, explicó que, “para dar el salto evolutivo”, la iniciativa prevé “cuatro vectores hacia los cuales tenemos que tender docentes, padres y alumnos. Cuatro pedagogías nuevas: la del diseño, la de la comunicación, la del entretenimiento y la de la investigación y la gestión”.

Romero, luego, especificó que el proyecto contempla “un lugar diferente” para que “los vectores” de la iniciativa “se desarrollen”.

Sobre ese punto, los arquitectos de FUNPEI Nicolás Pombo y Florencia Sadone explicaron que, en la escuela, hay que “salir del encierro y abrir su estructura”. Para eso, una institución educativa debe contar con un espacio denominado Nube, donde se ponga en práctica la pedagogía del entretenimiento, con gradas, librerías y mediatecas. Otro sector llamado Canal, para la pedagogía de la comunicación, con espacios temáticos para las diferentes asignaturas con un minicine, sillas sueltas y áreas con mucha luz. Un tercer sector denominado Usina, para la pedagogía del diseño, compuesto por espacios curriculares donde los docentes trabajen acompañados por fotógrafos y programadores para poder generar contenidos. Y un cuarto espacio, llamado Servidor, para la pedagogía de la investigación y la gestión, con sectores para la Dirección de la escuela vidriados, con el fin de que no haya límites jerárquicos y la familia tenga acceso.

En esa línea, el director académico de FUNPEI, Jorge Noro, destacó que “el formato hace a lo de adentro”. Y alertó que las escuelas “no están hechas para ser jaulas”. Para eso, “los educadores deben querer y saber volar”, resaltó. “Los hombres quieren volar pero temen el vacío, no pueden vivir sin certezas, por eso cambian el vuelo por jaulas. Las jaulas son el lugar donde las certezas se pagan con encierro”, enfatizó. Y concluyó: “El vuelo no puede ser enseñado, sólo puede llenarse de entusiasmo y de valor”.

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