La Cátedra entregó al Papa Francisco la Declaración de Bogotá 2017

La Cátedra entregó al Papa Francisco la Declaración de Bogotá 2017

La Cátedra entregó al Papa Francisco la Declaración de Bogotá 2017

En el mes de octubre el Director General de la Cátedra, Luis Liberman, mantuvo una audiencia privada con el Sumo Pontífice, en el que entregó la Declaración de Colombia 2017, documento elaborado al final del seminario internacional “Del derecho al agua al derecho a la paz”, realizado  el 7 y 8 de septiembre pasado en la Pontificia Universidad Javeriana para acompañar la visita pastoral del Santo Padre a Colombia.

Durante el encuentro el Papa elogió la realización del seminario de Bogotá, organizado por la Cátedra, la Fundación Gaia Amazonas, la Pontificia Academia de Ciencias y la Red Eclesial PanAmazónica (REPAM) -que preside cardenal brasileño Claudio Hummes- y en el que se encontraron 150 participantes -entre altas autoridades de la Iglesia Católica, académicos, campesinos, ex guerrilleros y víctimas-.

“Francisco recibió la declaración con beneplácito y destacó que está en línea con su convocatoria a la Asamblea Especial del Sínodo de Obispos para la región Panamazónica, a realizarse en Roma en 2019”, resaltó Liberman.

A propósito, nuestro Director también resaltó que “Cuando Francisco va a un país, da una caricia pero se va. Es responsabilidad de quienes reivindican ese pensamiento extender esa caricia para convertirla en abrazo, en diálogo, en encuentro en torno al mensaje de un líder mundial que está planteando cuáles son los tres o cuatro problemas centrales que atraviesa la humanidad: la deforestación, el trabajo esclavo, la paz, el medio ambiente…”

Además dijo que el Sumo Pontífice, durante la reunión, “recordó con elogios” la Declaración de Roma 2017, surgida de un seminario con temática similar al de Bogotá concretado el 23 y 24 de febrero último en el Vaticano, con 95 personalidades de los cinco continentes, y organizado por la Cátedra junto la Pontificia Academia de Ciencias. Francisco,  al cerrar ese seminario, advirtió sobre el peligro de que en un futuro se produzca una “gran guerra mundial por el agua” y alertó que resulta “fundamental, urgente e imprescindible la acción de cada Estado como garante” de su acceso universal, seguro y de calidad.